1 jul. 2014


Y debajo del largo portal se refugiaba el relojero de los fuertes rayos de sol que azotaban la calle.

Con la paciencia de quien sabe esperar, sentado estaba buscando alguna noticia de interés o sencillamente revisando las palabras que se agolpaban sobre el diario.

Reparador del tiempo, reponedor de milagros, reconstructor de antiguos artilugios pensados para controlar el cada día y de modernos artefactos que pretender durar menos que un merengue a la puerta de un colegio.

Haciendo compañía lo seguía muy de cerca su perro chino, ambos miraban el mundo con la tranquilidad de quien sabe que cada hora puede ser la penúltima.

And underneath the large portal a watchmaker seek refuge from the harsh rays of sun that swept the street.

With the patience of those who know how to wait, he was sitting and looking for any news of interest or simply reviewing the words printed.

Time repairman, rebuilder of miracles, reconstructor of ancient contraptions designed to control every day and modern artifacts who pretend to last less than a cake at the school´s door.

Using the company was following closely his chow, both looked at the world with the peace that comes from knowing that every hour may be the penultimate.